De La Mancha al Mundo

Pedaleando sobre cristales de Bohemia

Hace varios días que llegaba a la República Checa, dejando atrás la hermosa ciudad de Passau, donde el rio Eno (Inn) se encuentra con el Danubio. La ciudad, con un pequeño pero bien cuidado centro histórico, se encuentra envuelta efectivamente en la confluencia de ambos ríos. Es una ciudad fronteriza, en el límite entre Alemania y Austria.

Amanece Sobre la ciudad de Passau

Sobre la ciudad de Passau

Llegaba ceuopean-arts-concert-freeomo decía a la República Checa con la intención de asistir a un proyecto sobre Música, organizado por el programa Erasmus+. Allí aparqué a Penélope una semana. Jóvenes como yo, provenientes de diferentes lugares del mundo, pudimos compartir unos interesantes días de creación. Con un concierto final, donde se pudo escuchar, desde temas populares del folclore de cada país, hasta Jazz, pasando por algunas piezas de música clásica, y algunos temas cantados por algunos participantes con mucho talento. Todo en un ambiente distendido, de aprendizaje mutuo.

Musicians sharing talents

Musicians sharing talents

Durante el seminario pudimos realizar una actividad muy interesante : el Mundo, un Poema Gigante. Se trata de un proyecto literario que desde hace años, incluye a ciudadanos y viandantes en la composición colectiva de un poema en la ciudad. Ideado por mi amigo Ángel Arenas de Poetopia, desde hace años, se va creando poesía urbana en las calles los países del mundo. En torno a 6km escritos ya. Pudieron participar todos los vecinos que se acercaban, además de los propios músicos del intercambio. Los textos iban en varios idiomas. Desde indonesio ,hasta polaco, pasando por turco, portugués o griego.

 

La intensidad de los días, el buen ambiente, y las personas que allí conocí me hicieron que la vuelta a la ruta fuera más difícil de lo esperado. El grupo español eran unos jóvenes – hicimos buenas migas- de la provincia de Málaga. El “free soul team”, liderado por Caro, una persona extraordinaria.

Después en Praga me encontré con mi amigo Alan. Nos habíamos conocido en marzo de 2014 en Bran, Rumanía, en el marco de otro evento de ámbito europeo. Este chico es un caso particular. Habla castellano con acento checo, pues hizo un año de voluntariado en los Pirineos. Es hijo de una consagrada actriz de teatro, de origen judío, de la República Checa. El nació en Alemania, dado que sus abuelos, también de inclinaciones artísticas, no eran bien recibidos en aquella Checoslovaquia del bloque del este, pues eran opositores al régimen. Cada vez que visito Praga, él me lleva por lugares más estrambóticos, desde locales de cultura underground donde se toca el piano y se canta de madrugada hasta teatro callejero en las islas que crea el rio Moldava.

Alan Tresnak and Eliska Praha

Alan Tresnak and Eliska. Praha

Precisamente continué pedaleando hacia el norte, siguiendo la rivera de ése río, que es el alma del País, pues lo atraviesa de sur a norte.

Moldava

Moldava

Crucé otra nueva frontera en la travesía. Esta vez solamente una frontera en el mapa. Iba hacia Alemania. Y fue muy curioso lo que experimenté. Porque había olvidado que esta región un día fue la antigua Alemania oriental, la DDR. Fue impresionante toparme de bruces con la arquitectura de aquella época.

Es asimilar la Historia conforme a lo que ven tus ojos. Eso es fascinante.

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