De La Mancha al Mundo

25 años

Te verde, miel y limón.

Cinco personas, incluyendo el dueño y la camarera. Diana y tragaperras. Los troncos de madera se consumen en la estufa al fondo, junto a la muralla de piedra, y sin embargo,la puerta abierta.  No se escapa ningún gato, porque aunque estamos casi en diciembre, estos días están cálidos, pues sopla el viento del sur, o Yugo. Ese que a veces hace los kilómetros infinitos, pero cálidos.

20161115-viento-yugo-rizando-el-mar

Todos andan mirando al Dínamo-Olympic, partido de Champions, y algunos fuman dentro del bar, porque está permitido, como lo estaba en España hasta hace una década.

Podríamos estar en cualquier bar de pueblo de La Mancha, si no fuera porque a unos metros se encuentra el pequeño puerto, a donde hemos llegado hace un rato, tras un trayecto en Ferry desde Ploče. Es la única conexión con tierra firme por barco,  así que por aquí entra mucho de lo que se necesita. Y para los viejecitos de este pueblo de apenas un centenar de vecinos en invierno, cada uno de los tres ferrys que llegan al día, es todo un acontecimiento. Y evidentemente esperan las llegadas tomándose su café frente al Puerto.

Así que nos han visto llegar como un acontecimiento a mi amigo Darío, que me acompaña estos días, y a mí.

20161123-vukovar-2

Ayer celebrábamos con 67 kilómetros de rodaje el 25 cumpleaños del señor Lungarán, que vendrá algunas semanas más. Y al mismo tiempo en este país, HR, se conmemoraban 25 años de los acontecimientos acaecidos en Noviembre del 91 en Vukovar. El simple hecho de pronunciar esa palabra en este país, es como pronunciar a Voldemort en Harry Potter. No exactamente igual, pero de algún modo, hacen que todos giren la cabeza. Es un episodio trágico que ocurrió durante la Guerra de desintegración de Yugoslavia. Durante 3 meses, Serbios y Croatas de desangraron en esta ciudad fronteriza. Y 25 años después, las calles de todos los pueblos y ciudades de Croacia por las que he atravesado, han estado llenas de velas rindiendo honor a todas las personas que murieron durante aquel tiempo.

20161123-vukovar

Cuesta trabajo creer, que en aquel año en el que nacíamos, en esta parte de Europa, tan próxima, una Guerra causaba horrores entre los pueblos que aquí viven.

El partido ha acabado. Victoria del Olimpic. Los paisanos se van felices a casa, pues por lo general, esta parte del país no es fan del Dinamo de Zagreb, sino del Haiduk de Split.

A veces el fútbol, como los nacionalismos, crea divisiones, que tomadas demasiado a pecho pueden provocar fracturas entre grupos de personas, que en el fondo, son iguales.

Nos vamos, que hay que montar la tienda de campaña.

20161123-vukovar-3

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *