De La Mancha al Mundo

Sobre mí

Para poner en marcha semejante proyecto, cruzar el mundo en bicicleta, no conozco la receta. De hecho desde un primer momento fue una improvisación, pues no lo había hecho antes. Era algo nuevo. Un plato que cocinas por primera vez y para el que como digo, desconocía muchas cosas. Pero esta ha sido mi combinación, mi receta mágica:

  • 100 gr al día de entusiasmo y energía
  • 50 gr de locura. (la mitad que de energía)
  • 150gr de coraje
  • Algún que otro idioma (cuantos más mejor)
  • Alguna dosis de paciencia
  • Muchas ganas de montar en bici
  • Incansables ganas de encontrar lo diferente
  • Mente abierta para enfrentar cualquier tipo de obstáculo.
  • No tener miedo
  • Confiar en tus instintos, en tu experiencia, y creer en las personas, incluso en los desconocidos, si tu intuición así te dicta.

De todos modos, como es algo que no he hecho antes, lo asumo como un reto, y cómo no, como un proceso de aprendizaje. También es un sueño.

De la Tierra del Quijote a las Antípodas.

 De la época en que comencé a leer tebeos (me encantaba Tintin) hasta el momento en que decidí ir a trabajar a otro país para reunir el dinero necesario para armar la empresa, pasaron unos cuantos años. Desde muy joven fui curioso, me apasionaba la Geografía. A mi abuelo Antonio también. Y como tal vez cualquier chaval de mi edad, quería ver qué había más allá del término de Herencia, el pueblo donde nací.

Ya fuera en bici a las Lagunas de Villafranca (Toledo), o a las Sierras de Don Luis. En moto a la “Casa del Cerro” o a pie a explorar las sierrecillas, en los parajes de la Rendija o el Navajo, nunca tuve pereza para salir a conocer. De alguna manera esta gran aventura, es una consecución de todo lo que hice antes, incluidas las acampadas en los Pozos del Agua y los campamentos del Verano Joven de CLM.

La curiosidad me llevó a participar en cualquier voluntariado, o programa de formación que tuve oportunidad. Con el Ayuntamiento del Pueblo, con el gobierno regional, con el Colegio, o con el Instituto. Más adelante llegó el programa Juventud en Acción de la UE, y busqué siempre la manera de participar. Luego llegó el E+, otro programa de movilidad en el que vinieron infinidad de Intercambio Europeos y Trainning courses (formaciones en diversas temáticas de Educación no formal).

De Erasmus me fui a Francia, donde aprendí la lengua y conocí la rica cultura del país vecino, y posteriormente otro año a México, donde una beca me hizo vivir una de las mejores experiencias de mi vida, con un aprendizaje, tanto académico como vivencial que me dejaron ver nuevos paradigmas, nuevas perspectivas, y cómo no, nuevos caminos.

Me fascinan los mapas, y me gusta ver lo que proyectamos en ellos, en la realidad.  Antes de comenzar el viaje había podido conocer 45 países. Sinceramente, un privilegio.

Si estás leyendo esto, eres parte del viaje. Pásate por el blog de vez en cuando y comenta tus impresiones, o tus dudas.

Elías Escribano Petra